El Laboratorio de Eve Fitoterapia y Cosmética Natural

¿Cómo hacer un limpiador facial sólido (Syndets)?

limpiador facial sólido de avena hibisco syndet con sci sodium cocoyl isethionate

Hoy os traigo la fórmula de un limpiador facial sólido a base de tensoactivos naturales.

Reconozco que llevaba varias semanas sin publicar, pero he estado liada con los regalos de navidad y el exceso de trabajo que eso conlleva, además de otros proyectos. Pero ya estoy de vuelta con muchas novedades que poco a poco os iré contando.

Una de las cosas que más ocupada me ha tenido ha sido hacer jabones para regalar el Día de Reyes. Para mi sorpresa, cuando daba mis regalitos jaboneros me he encontrado con que todo el mundo los quería usar en la cara. He tenido que explicar muchas, pero muuuuuchas veces el por qué no deberían usarse los jabones de saponificación en la piel del rostro.

La culpa es del pH. Un jabón de saponificación tendrá un pH entre 8 y 10, tal vez más. Al final son jabones que se elaboran con lejía + aceites vegetales. Por muy buenos aceites que usemos y mucho sobreengrasado que tenga, al final el pH será alto.

En el post sobre penetración cosmética os hablé sobre el manto ácido de la piel, cuyas funciones son hidratar, lubricar, proteger y mantener el microbioma de la piel. Ese manto es el responsable de que nuestra piel tenga un pH de entre 4,5 y 5,5 (dependiendo de la zona del cuerpo).

Lo anterior implica que al lavarnos con jabón sometemos a la piel a un cambio de pH muy brusco que trae como consecuencias la alteración de su homeostasis, el deterioro de la cohesión del estrato córneo y cambios en la actividad microbiana que pueden llevar a infecciones. Dicho de otro modo, nos puede producir sequedad, deshidratación, descamación, brotes repentinos de acné y un largo etcétera.

Y me diréis… «pero yo me lavo con jabón y no me pasa nada«. Claro, porque si la piel está sana, al cabo de un rato (debido a su propio sistema tampón) se recuperará. Aun así, puede que sientas tirantez, sequedad y es bastante probable que en unos meses empecéis a tener problemas y no sepáis el por qué.

Si tienes una piel problemática o sensible, el usar jabón a diario puede liarla muy parda enseguida. Después de unos días llegará un punto en que la piel ya no podrá recuperarse y la barrera protectora se irá a tomar vientos.

Usar jabón no es malo, depende de la piel de cada persona y de la zona de cuerpo. De hecho, yo me lavo el cuerpo con jabón, pero la piel del cutis es más delicada y es ahí donde digo un rotundo no y me decanto por geles limpiadores.

Si eres como una amiga y te gusta lavarte la cara con una pastilla de jabón, no te preocupes hay una opción para ti: las pastillas Syndets (Synthetic detergents), conocidas también como «jabones sin jabón» por estar elaboradas con detergentes sintéticos.

No pueden llamarse jabón porque químicamente hablando un jabón es el resultado de la saponificación de un álcali (lejía) con ácidos grasos (aceite) pero tienen la misma capacidad de detergencia, limpieza y formación de espuma solo que, y según la fórmula, son más compatibles con el pH de la piel, menos irritantes y más humectantes.

Definición de tensoactivo

Según el Reglamento (CE) nº 648/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de marzo de 2004, sobre detergentes un tensoactivo, tensioactivo o surfactante es:

Toda sustancia orgánica o preparado utilizado en los detergentes que tiene propiedades tensoactivas y que consta de uno o varios grupos hidrófilos y de uno o varios grupos hidrófobos cuyas características y tamaño permiten la disminución de la tensión superficial del agua, la formación de monocapas de esparcimiento o de adsorción en la interfase agua/aire, la formación de emulsiones y/o microemulsiones o micelas y la adsorción en la interfase agua/sólido”.

Existen diferentes tipos de tensoactivos. Según la función que realizan tenemos:

  • emulsionantes
  • dispersantes
  • solubilizantes
  • espumantes
  • limpiadores.

En este post me centraré en los limpiadores y espumantes.

¿Cómo funcionan los tensoactivos limpiadores?

La suciedad y la grasa (de carga positiva) se pegan a nuestra piel (de carga negativa). El agua limpia por arrastre, pero esa unión del sucio a la piel no es capaz de romperla.

En este punto es donde intervienen los tensoactivos. Tanto el jabón como los Syndets son sustancias anfipáticas, es decir, que contienen un extremo hidrofílico (ama al agua) y un extremo hidrofóbico (odia al agua). Estos extremos son activos en superficie, disminuyendo la tensión superficial y facilitando la emulsión entre líquidos de diferentes polaridades.

Micelas de jabón y tensoactivos

En el caso concreto de los tensoactivos limpiadores, estos actúan formando micelas, es decir, se reorientan de tal forma que terminan atrapando a la suciedad o grasa.

Las zonas hidrofóbicas de los tensoactivos se une a la suciedad por afinidad. Como vemos en la figura la gota de suciedad (o grasa) está completamente rodeada por el tensoactivo. Hacia la parte exterior se encuentra la zona hidrofílica del mismo, ahora la grasa y la suciedad si se pueden dispersar en el agua y ser eliminada a través de ella.

Clasificación de los tensoactivos

Pueden ser clasificados de acuerdo a cómo se comportan en contacto con el agua.

Aniónicos

Son aquellos que, en contacto con el medio acuoso, sus moléculas tienen carga negativa como el “jabón jabón”, el de saponificación, vamos el jabón de toda la vida. En este grupo se encuentran también el sodium lauryl sulfate (SLS) o el sodium cocoyl isethionate (SCI).

Catiónicos

Son aquellos que, en contacto con el medio acuoso, sus moléculas tienen carga positiva. La tendencia a unirse a fibras cargadas negativamente los hacen muy útiles para ser empleados en el cabello como antiestáticos. Un ejemplo común son los compuestos de amonio cuaternario.

Si quieres un cabello que se desenrede fácil, se peine fácil y sea suave como un visón ¡estos son tus tensoactivos!. Creo que el ejemplo más conocido en el mundillo (polémicas a parte) es el BTMS (cetearyl alcohol and behentrimonium methosulfate).

Los tensoactivos catiónicos también son antimicrobianos, de hecho si miras tu botella de alcohol de 96º verás que, además de etanol lleva cloruro de benzalconio. Esto es por dos motivos, el primero es porque es un potente antimicrobiano y el segundo es porque modifica el sabor. Así se evita que los listos de turno se preparen cócteles mortales en una noche de fiesta. 

Anfóteros

Son aquellos que, en contacto con el medio acuoso y según el pH de este, sus moléculas pueden comportarse como anión (en medio alcalino/básico), catión (en medio ácido) o una forma zwitteriónica (en medios con pH intermedios o isoléctricos). 

Tienen mayor coste, su comportamiento químico es más complejo pero también son menos irritantes. Como ejemplos de este grupo tenemos al cocamidopropyl betaine y al cetyl betaine,

No Iónicos

Son aquellos que, en medio acuoso, no se disocian en iones. Tienen como ventaja el hecho de ser compatibles con todos los otros tipos de tensoactivos. Los ejemplos más comunes son los polisorbatos (Tween 20 o el Tween 80) o el coco glucoside.

Tensoactivos naturales para elaborar un limpiador facial sólido.

En polvo podemos usar:

  • Sodium Cocoyl Glutamate, Sodium Myristoyl Glutamate y Sodium Lauroyl Glutamate muy suaves con la piel y medianamente espumantes.
  • Disodium Cocoyl Glutamate limpia eficazmente, aporta suavidad y genera abundante espuma.
  • Sodium Cocoyl Isethionate muy suave con la piel y forma abundante espuma.

Podemos completar la formulación con alguno de estos:

  • Coco glucóside y Decyl glucóside son tensoactivos no iónicos, muy suaves y que producen una espuma abundante.
  • Lamesoft®PO65 (Coco Glucoside and Glyceryl Oleate) es un “co-tensoactivo” y engrasante que ayuda a mantener la capa lípidica de la piel y no deja sensación de tirantez o sequedad.
  • Coco betaine es un tensoactivo anfótero muy tolerable por la piel.

Al formular lo ideal es emplear los tensoactivos aniónicos en combinación con no iónicos o anfóteros para disminuir la irritabilidad, mejorar la tolerancia en la piel y mejorar la sensorialidad (aportar más espuma, suavidad, relipidificar).

Limpiador sólido exfoliante de avena, hibisco y urucum.

Limpiador facial sólido de avena e hibisco con tensoactivos naturales

Es un limpiador de espuma suave y ligeramente exfoliante gracias a la avena coloidal y al polvo de hibisco.

Como tensoactivos lleva el sodium cocoyl isethionate (SCI) y como co-tensoactivo lleva Lamesoft PO65 (Coco Glucoside, Glyceryl Oleate). Debo reconocer que me gusta bastante más esta formula que cuando he usado solo cocoglucoside como co-tensoactivo.

Aprovecho para decir que también he probado el Lamesoft PO65 en un champú solido y estoy muy contenta con los resultados, aunque no lo recomiendo para pelo graso. Eso sí, he visto que el champú me ha quedado más blando y se ha desgastado antes, pero no sé si sea por ello o por otras modificaciones que hice en la fórmula. Sigo investigando.

En cuanto al resto de ingredientes deciros que la avena por sí sola, debido a su alto contenido en saponinas, actúa como agente limpiador. De hecho hay muchos limpiadores sólidos que no llevan tensoactivos y que se elaboran sólo a base de avena. Suelen ser limpiadores enfocados a pieles muy sensibles o atópicas. Esto es debido a que la avena reduce las irritaciones de la piel y ayuda a su recuperación. Además, también mejora la hidratación al proteger la barrera natural de la piel.

El hibisco (en polvo y en extracto) actúa por un lado como exfoliante físico y por otro lado como exfoliante químico debido a que contiene alfahidroxiácidos. Entre un 15-30% de la flor se compone de ácidos orgánicos como ácido cítrico, málico y tartárico entre otros.

Evidentemente, para que fuera realmente efectivo como exfoliante químico habría que dejar el pH muy ácido y dejar actuar al producto un periodo de tiempo prolongado y no es el caso. Es un limpiador, no una mascarilla. Pero, para mí, cualquier pequeño efecto que realice sobre mi piel mientras me lavo ¡bienvenido será!

La verdadera razón por la que incorporo el extracto de hibisco es por su alto contenido en antocianinas que junto con el aceite de urucum rico en carotenoides le confiere al limpiador propiedades antioxidantes y antienvejecimiento.

La arcilla rosa limpia de forma suave gracias a sus propiedades de absorción y adsorción. Las arcillas que tienen cargas negativas se unen a la suciedad y el sebo facial que están cargados positivamente, luego por arrastre con agua se elimina la arcilla, esta es la forma en que limpian y purifican la piel.

Los aceites y mantecas compensan la fórmula al aportar emoliencia e hidratación y el ácido esteárico está para dar dureza a la pastilla.

La cera protelan mejora la compatibilidad de la piel en productos que llevan la combinación de tensoactivos aniónicos con no iónicos o anfóteros.

Metodología

Yo os cuento como lo hago. Eso no significa que sea la mejor forma, ni la única, pero es la que a mí me funciona a día de hoy. Si tenéis otras formas más efectivas o algún truquillo contádmelo en los comentarios.

Debemos emplear mascarillas de protección al trabajar con tensoactivos en polvos porque son irritantes de las vías respiratorias. No sirve cualquier mascarilla, aseguraos que filtre bien las partículas, yo uso una parecida a esta y me va genial. Es una mascarilla autofiltrante para vapores orgánicos y partículas.

Si tu SCI viene en formato chips no habría problema pero para mi ese formato cuesta bastante mas trabajarlo. De hecho yo cuando lo he comprado en chips lo he tenido que pasar por el molinillo.

Vamos al lío:

  1. En el molinillo de café colocamos todos los ingredientes de la fase A (previamente pesados) y pulverizamos hasta integrar.
  2. Colocamos en un vaso precipitado la fase B y llevamos a baño de María hasta que esté todo completamente fundido. *Si empleáramos algún aceite termosensible, yo recomiendo añadirlo al final del todo. En mi caso suelo esperar a que la cera protelan y el acido esteárico se fundan y luego retiro del baño y añado las mantecas y los aceites porque con el calor residual se funden fácilmente.
  3. Colocamos la mezcla de la fase A en un recipiente resistente al calor e incorporamos la fase B y llevamos a baño de María (< 75ºC). Mezclamos hasta integrar completamente.
  4. Retiramos del baño de María, dejamos templar (<40ºC) e incorporamos la fase C. En este punto tendremos una masa tipo plastilina, fácilmente moldeable.
  5. Comprobamos el pH y lo ajustamos entre 5 y 5,5. Para subirlo utilizamos hidróxido de sodio y para bajarlo ácido cítrico o láctico.
  6. Para dar forma podemos usar un molde (limpio y desinfectado) de silicona o un molde de compresión. En mi caso le he dado un poco de forma con la mano, apretando para compactarlo y luego he usado unos cortadores de galletas para terminar de darle forma.
  7. Dejamos secar al aire para que endurezcan durante 24 horas.

Nota

  • Mezclar los ingredientes en el molinillo me permite dos cosas:  hacer más fino los polvos y mezclar uniformemente.
  • Yo no empleo fase acuosa, si quisieras incorporar un ingrediente líquido tipo gel de aloe o hidrolatos, debería estar dentro de la fase A para ayudar a solubilizar el SCI.
  • Personalmente me gusta calentar el SCI porque además de que considero que se integra mejor todo. También me parece que tanto los limpiadores faciales como el champú, me quedan más compactos. Pero podéis hacerlo en frío. Eso va en gustos, ya sabéis, cada maestrillo tiene su librillo.
  • Aunque no lleva fase acuosa es un producto que estará en contacto con el agua, así que yo me curo en salud y siempre incorporo un conservante antimicrobiano. Eso ya queda a vuestra elección. También los suelo hacer pequeños 35-50 gr para gastarlos antes y evitar la probabilidad de contaminación.

Como siempre, espero que os sirva de inspiración para hacer vuestros propios limpiadores y si tenéis cualquier duda podéis dejar un mensaje o escribirme un DM en instagram.

Feliz día.


DeclaraciónEl laboratorio de Eve participa en varios programas de afiliación (más información en términos y condiciones), eso significa que recibo una pequeña compensación económica por las compras que se realizan a través de los links que te pongo y que direccionan a sitios web de compra online, sin que ello repercuta en un sobrecoste para ti. Hacer clic en los enlaces y comprar depende de ti. Nunca te mentiré para que compres algo que yo misma no compraría. A mí esa compensación me sirve para comprar ingredientes y materiales y así poder seguir generando contenido en el blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *